Aterdecer en el Nilo...una Faluca se aleja a favor de la corriente
El Nilo, una pequeña franja verde y más allá el agreste desierto
Los cruceros del Nilo aparcados en AswanCapítulo III
CRUCERO POR EL NILO
Navegando por las venas de Egipto
Un barco parecido a esos del Missisipi pero sin la rueda de atrás, nos llevó por el Nilo. Estos cruceros son como una torta de cinco pisos flotando por las aguas calmas del río Nilo y llevan por nombre el de faraones o ciudades egipcias.
Una de mis sorpresas fue darme cuenta que geográficamente íbamos bajando desde el delta del Nilo hacia Aswan, hacia el sur, donde están las represas. Pero la corriente va desde las represas hacia el mar mediterráneo y no al revés como lo pensé, entonces siempre imaginé que íbamos de bajada pero en verdad íbamos en subida. Esa contradicción me mantuvo mucho más relajado por que de lo contrario habría hecho fuerza todo el viaje.
El trayecto es plácido, tranquilo y muy bien atendido. Tanto el barco como los mozos nos hacían retroceder en el tiempo unos cincuenta años. Me sentía como en esas películas “África Mía” o las de “Tarzan”, pese a que no me peleé con ningún cocodrilo.
Los niveles del barco se descomponen así:
Nivel cubierta: Piscina y lugar para asolearse, terraza y bar discoteque.
Nivel menos uno: Comedores, tienda de ropa egipcia y habitaciones.
Nivel menos dos: Recepción, acceso, habitaciones y tienda de joyas egipcias.
Nivel menos tres: Tripulación del barco y mozos.
Nivel menos cuatro: Maquinistas, personal de aseo y seres oscuros.
Nivel menos cinco: Seres semi-acuáticos e igual de oscuros (nunca supe si eran parte del personal o polizontes)
Efectivamente al mirar hacia abajo, cuando llegábamos a una ciudad veíamos a unas personas que trabajaban como en ultratumba, bajo el nivel de flotación y su aspecto era ad-hoc con su lugar en el barco. Mis fantasías persecutorias me hacían imaginar la idea de un motín, la gente que nos atendía siempre con una sonrisa enmarcada en el popular bigote, nos mantenía confiada y con una sensación de seguridad pocas veces sentidas en el legendario país. Pero, y abajo?, que era lo que pasaba. Estarían planeando esos seres oscuros, robarnos a todos o matarnos haciéndonos reventar en honor a la rebelión de Bin Laden, por suerte solo fueron elucubraciones sin fundamento y al mirar hacia abajo la gente nos sonreía dejando ver sus blancos dientes por contraste, claro que si mirabas más de treinta segundos te comenzaban a hacer señas para que les tiraras euros.
Los cruceros pueden circular todo el año gracias a que las crecidas del río, pasaron a la historia una vez que se realizaron las represas. Una fue ejecutada por los ingleses y otra por los egipcios. Lo importante fue que en la antigüedad, el Nilo tenía sus crecidas y con estas fragmentaba la producción del año en base a dos acontecimientos radicalmente opuestos:
1. O estabas en las cosechas posteriores a las crecidas y sacabas la producción para el año. Para eso existían elementos de medida como el “Nilómetro”: Especie de pozo con medidas, que dependiendo del nivel de las aguas les permitía predecir buenas o malas cosechas y por consiguiente, el valor de los impuestos.
2. O estabas construyendo pirámides, arreglando templos y tumbas el resto del tiempo que quedaba. Así fue por cuatro mil años por lo menos (las buenas ideas tardan en llegar), pero al realizar las represas y conseguir electricidad para casi todo Egipto, también se pudo controlar el tema de las crecidas y darle nivel a las aguas para que el río siempre fuera navegable y los templos no se inundaran. Al circular por las actuales ciudades se ven rastros del río, el cual llegaba mucho más arriba del nivel que tiene hoy.
Casi todos los templos utilizan dos íconos: las flores del Loto y la flor del Papiro. Son dos elementos que se ven en las riveras del Nilo. Estas plantas acuáticas son parecidas a las colas de zorro o las totoras. Por muchos años reflejaron el poder intelectual y filosófico de toda una cultura, al grado de convertirlas en la figura, por excelencia del ornamento arquitectónico en el remate de los pilares de los templos. Toda hoja que se ocupaba para los escritos, libros o documentos estaban hechos en papiro y siendo un material de múltiples usos, sus bondades lo hicieron merecerse un lugar entre los divinos materiales, al igual que la flor del Loto, la cual crece en aguas sucias como la sabiduría entre la ignorancia, según versan poesías Indias y Árabes.
El circuito de servicios en el barco está muy bien estructurado. Una noche es de gala y debes ir bien vestido (lo que se pueda para un turista). Otra noche es de disfraces y estas casi forzado a comprarte los atuendos que se venden en la tienda del barco pues no vas a ir vestido sport si casi todos celebrarán con sus trajes. Al finalizar el viaje el joyero te sugiere hacer un “cartucho” con tu nombre (sello real faraónico en donde iba inscrito el nombre de cada faraón utilizando la escritura jeroglífica). ¿Como no vas a tener tu nombre estampado en un colgante de oro tal como si este fuera el nombre de un faraón?, es muy tentador.
Las actividades también tienen una rutina muy bien cuidada. El desayuno tipo buffete, el almuerzo, que alguna vez es solo comida árabe, otro día pastas o comida internacional. Una taza de té que se toma junto con unos quequitos luego de que suena una campanita a eso de las 17.00 hrs.(una de las tantas herencias inglesas). Y la cena, navegando por el Nilo, las luces de algún pueblo se deslizan por las ventanas y luego puedes subir a la cubierta a dejar pasar el desierto por tu retina.
Los cruceros los hay de todas las características segmentados de acuerdo a su elegancia. Todos dicen ser cinco estrellas, pero cuando embarcamos, y para esos efectos los barcos se unían apostados paralelos uno al otro por un máximo de tres en línea, había que cruzarlos hasta llegar al que nos correspondía. Y al pasar por aquellos cruceros apreciábamos que algunos son más cinco estrellas que otros pues se ven como si fueran un pedazo de templo egipcio pero flotando en el río (templos con revestimientos originales: alabastro, granito, oro, bronces, etc), se ven medios kitsh pero igual pegan con el entorno pues Egipto entero es Kitsh (entiéndase de modo fino, un gusto extraño al nuestro).

0 Comments:
Post a Comment
<< Home