Capitulo VASWAN
Las represas que cambiaron la historia
El tour termina en Aswan. La ciudad se muestra mucho más poblada a la ribera del Nilo, con unos treinta cruceros embarcados a lo lago de toda su extensión, sin embargo sigue siendo un pequeño poblado como todas las ciudades exceptuando El Cairo. Hasta ahí llega el tour por el Nilo y comienzan las represas y los lagos artificiales que surgieron producto de las dos obras de ingeniería maestra que mantienen electrificado a casi todo Egipto.
Solo hubo un cuidado que tuvieron que manejar entidades y fundaciones internacionales y fue el reflotar, en algunos casos o de trasladar en otros, los templos que quedarían sumergidos producto de la crecida del nivel de las aguas causada por los embalses. Estos fueron Philae, templo que se encuentra en una isla entre las dos represas y que su presupuesto casi supera el de la construcción de la primera represa. Y Abu-Simbel que fue trasladado hacia las laderas de los cerros con el fin de que no se destruyera con las crecidas de estos enormes lagos artificiales. (Existen más obras pero desconozco la cantidad y cuales todavía se encuentran sumergidas bajo los lagos del Nilo).
Las obras, si bien continúan hacia abajo en Egipto, comienzan a aproximarse a la frontera con Sudan y la presencia del ejercito se hace notoria e intimidante. Por tanto los tours tienen a llegar hasta ahí y a volar hacia Abu-Simbel. Aun cuando se puede ir por tierra, más de algún turista no escapará a las extrañas conversaciones de un militar que disimuladamente trate de obtener algunos dólares por concepto de ayuda piadosa.
Sorprende además que a la largo de Egipto existen, menos conservadas eso si, más de quince complejos de pirámides. Algunas en estado de pequeños montículos, pero desde niño solo retuve las tres más conocidas (Keop, Kefren y Micerinos), más la pirámide escalonada de Saqqara, donde se encontraron los papiros del libro de los muertos, pero son muchas más y con ellas muchos misterios de dinastías anteriores.
Desembarcamos para visitar la ciudad y como todas las ciudades egipcias que conocí, también en esta muchos alimentos se manufacturan en las calles. Recuerdo unos tallarines que se hacían frente a la estación de trenes de Aswan y que daban vueltas sobre un disco calentado por un horno a leña y que caían sobre una bolsa, listos para ser comercializados. Nada de Carozzi la pasta de mamá; te los hacen en la calle, te los tiran en una bolsa y a la olla.
Hacer las cosas en la calle tiene su atractivo. Al contrario de las ciudades modernas europeas o de países más desarrollados, las normativas sobre higiene hermetizan el proceso, las ciudades esconden la magia de la fabricación y los nutrientes de la vida urbana van girando hacia el producto ya terminado. Imaginaba que desde niño, un egipcio recordará como se hacen ciertos productos y probablemente se instale con un localcito de algo que vio hacer o vender a sus padres. Las historias de juventud las veía nutrirse de mucha vida afuera de los recintos al revés de la vida en países escandinavos que la deben realizar dentro de sus casas o en macro recintos como los Mall. Por eso se dice que en Egipto se pueden ver imágenes muy similares a las que se veían hace tres mil años atrás.
Cuando estás en Aswan existen variadas alternativas para recorrer las inmediaciones. Puedes visitar en camello a los nubios quienes son un antiguo pueblo egipcio parecido a los gitanos en sus características de vida y te ofrecen artesanías típicas de su pueblo.
Andar el “faluca” es pasear en un botecito a vela, antigua embarcación usada por miles de años. Los botecitos se ven súper folclóricos, sin embargo si te fijas bien, luego que uno se sube a uno de esos, antes perros y gatos han dormido ahí, no es difícil comenzar a rascarse a los diez minutos de haber iniciado el viaje.
Bajar, perdón, subir por el Nilo es transitar por un río bordeado de una franja de vegetación verde y una lejanía arenosa, eso se repite por todo el recorrido. Así pues al bajar hacia las represas y pasar por el desierto, pedí que me dejaran llevarme en una botellita, parte de la arena de este milenario desierto. Esa arena recorrió toda Europa hasta llegar a Chile y como la había embalado en una bolsa de plástico envuelta en scotch simulaba dramáticamente a un paquete de cocaína. No puedo negar que tenía cierto temor de ser fiscalizado. Al menos ya tenía mi respuesta y estaba dispuesto a dejar la arena si las cosas se ponían negras, pero de todos modos había dejado arena en frascos y en un shampoo, así que con arena de Egipto llegaría si o si.
Al volvernos de las represas paramos en un local que vendía esencias. Estos locales son los más antiguos en el rubro, y poseen un sistema de servicio bastante segmentado. Primero entras a unos salones donde hay unos sofás perimetrales apoyados en muros-vitrina, ornamentados por botellitas de cristal que sirven para guardar las esencias. Luego aparece una bella joven egipcia, cubierta con su tradicional pañuelo, pero dejando ver un rostro de perfumada finura, que nos ofrece un refresco y pasa a explicarnos una reseña sobre la historia y la comercialización de estos antiguos productos. En un español, al parecer aprendido de memoria, nos señala que estas esencias son la base de los grandes y caros perfumes europeos. Desde acá se llevan las esencias y luego en París, entre otros destinos, se les añade las cantidades precisas de alcohol y otros aditivos para dar con los magníficos y cautivantes aromas.
Las esencias se dividen en tres tipos: Las de flores, las combinaciones de flores con otras especias y las que proceden de elementos tan extraños como el hígado de ballena. De las esencias combinadas provienen la mayoría de los perfumes que conocemos y se venden por todo el mundo con nombres de fantasía desde tantos años, pero nunca imaginé que provenían de esencias egipcias, como por ejemplo:
Perfume -----------------------------------Esencia Egipcia de procedencia
1. Eternity ---------------------------------Queen Hatshipsut
2. Hugo Boss -------------------------------Omar Khayyam
3. Cristian Dior-----------------------------Queen Cleopatra
4. Anaís Anaís------------------------------Arabian Night
5. Oracle----------------------------------- Five Secrets
6. Fahrenheit-------------------------------Mitso
7. Angel------------------------------------ Queen of Egypt
8. Chanel----------------------------------- Aida
Para saber si la niña decía la verdad, en el sentido de esta estrecha relación entre las esencias egipcias y los perfumes europeos, le pedí que me mostrara el Mitso, pues si esta era la esencia del Fahrenheit, que es el perfume que uso, al sentir su fragancia descubría si era cierto. Y en verdad era el aroma concentrado del perfume por el cual he pagado carísimo, mientras que la esencia es mucho más barata, pero hay que agregarle las dosis de alcohol y otros aditivos en proporciones diferentes que le agregan valor y justifican su precio.
Al cabo de cierto tiempo los locatarios comenzaron a presionar la compra mandando a un “mastodonte” que forzaba disimuladamente a la niña para que nos hiciera comprar. Mi madre junto con las demás señoras, relajadas se tomaban su refresco y preguntaban más sobre la historia de las esencias. El guía, que a todo esto había tomado distancia de la escena, también comenzaba a preocuparse porque nadie sacaba ni un cobre de sus carteras. Aquella tensa niña nos insistía con una dulce sonrisa; ¿cual van a llevar? Con mi madre nos miramos y decidimos llevar una caja a medias, las otras señoras igual y de esa manera se solucionó el primer entuerto. Cuando íbamos a pagar, estos hombrones más nerviosos se ponían, no se por qué, pero miraban y corregían todo lo que hacían las niñas pese a que lo hacían casi de memoria. A mi parecer el rol secundario de las mujeres les contrasta con el que no pueden prescindir de ellas para vender algo tan fino y delicado como un perfume. Un hombre, por ejemplo, se ve demasiado tosco mientras que una mujer con la belleza de esa niña lo hacia perfecto, pero para ellos quizás era como poner a un hijo pequeño a cargo de las platas y eso los tensaba.
El tour terminaba una vez llegando al crucero. Solo faltaba esperar la hora del vuelo, para que llevaran nuestras maletas al aeropuerto. Así que salimos rápidamente de ahí y marchamos rumbo a Aswan.
Volamos rumbo a Milán dejando atrás un mundo increíble. Pero me pregunto por las cosas que tengo en casa, las que tenemos los chilenos o más bien las que no tenemos.
La totalidad de la población Chilena no alcanza a los 20 millones de habitantes que solo hay en El Cairo. No podemos vivir más tensos y estresados que ellos considerando esta diferencia, no nos podemos dar el lujo de sucumbir a un modernismo mal entendido.
Tenemos una calidad de vida mucho mejor, con una discriminación respecto del rol de la mujer, que mataría a carcajadas a cualquier Egipcio; eso es algo que debiéramos disfrutar y no lo hacemos.
Las pequeñas o grandes locuras de genios e inventores de nuestra historia, deben ser protegidas y no humilladas por ser diferentes. Debemos respetar a quien sale más allá de las fronteras de nuestras creencias, pues bien podría ser la fuente de ingresos de todo un pueblo, como lo es para el pueblito de Figueras en el caso de Dalí, de una Ciudad como Barcelona en el caso de Gaudí o de un País como Italia debido a los excesos de la poderosa Iglesia del renacimiento.
Obviamente, las pirámides y los templos del antiguo Egipto son el motivo de uno de los mayores ingresos de los cuales se nutre el país y, paradojalmente, es lo que menos valora el egipcio promedio. No me refiero al valor económico, sino ese que habita en el corazón de las personas, el que te hace querer algo público como si fuera tuyo. A un egipcio nunca le parecerá digno de preservar un pedazo de bloque de arenisca por muchos dibujos que tenga, solo por su valor arqueológico o el significado de sus escrituras. Eso es superchería que vale por lo que los occidentales puedan pagar. Su fe los impulsa a no creer en nada pagano, menos en dioses inventados por una cultura aparentemente inferior. Nos olvidamos que la religión del antiguo Egipto duró alrededor de 4000 años. A la nuestra le falta la mitad para poder decir que merece un lugar entre los más antiguos credos y a decir verdad, ninguna religión actual esta exenta de disolverse en el camino, como le pasó a la egipcia o a la religión Maya.
